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Historia

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New World - Krewella, ft. Taylor Bennett
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"Año 2100, tan solo pocas décadas bastaron para que mi mundo se viniera abajo."

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Una enfermedad tremenda afectó a la humanidad, ésta hizo a los seres humanos ver todo su alrededor como un objeto. Familiares, amigos, mascotas. Todo cuanto apreciaban se acomodó en una escala de una sola variable. ¿Cuánto vales en dinero?

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Gracias a esta enfermedad, la humanidad se perdió completamente, no existieron más los sentimientos y las guerras se apoderaron del mundo. El siglo de la devastación había llegado para todo ser humano.

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Todo parecía perdido, a excepción de una pequeña parte de la población, madres y niños que aún no habían nacido se encontraban completamente a salvo, aquí es donde encontraremos a la protagonista de un hermoso futuro.

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Su esposo había partido, reclutados por la fuerza eran todos los varones. Curioso que una fatídica historia de guerra se repitiera en un año donde se supone todo debería estar en paz.

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Se había quedado sola, veinticinco años, su familia había caído ante la enfermedad y solo ella se encontraba a salvo. Hubo vivido mucho tiempo sin compañía en un campo solitario, lo único que la salvaba de la locura era la música. De pequeña anhelaba ofrecer conciertos de piano, en la adolescencia aprendió a tocar el violín y por toda su vida logró afinar su voz.

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Vivía a base de canciones, la historia de su vida fue escrita en partituras, por medio de notas y silencios. Pero claro, ella no se conformaría con ese mundo desolado, quería ofrecer una mejor vida al niño que llevaba en su vientre. Una de tantas veces que vagaba por el campo, se encontró con un niño malherido. Lo ayudó sin dudar y adoptó como suyo.

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Resulta que su familia había sido afectada por la enfermedad, su madre había optado por quitarse la vida después de verle nacer. 

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"Tan trágico..."

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Lo acogió pero incluso ella no tenía idea de cuan feo el futuro llegaría a volverse. 

Le enseñó al niño a tocar música y cantar, ambos permanecían a diario escribiendo todo tipo de partituras. Vivían ocultos pero felices.

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Una mañana que la joven madre salió y el niño quedó solo, un hombre enfermo entró a la casa, buscando qué podría obtener de valor en aquel humilde lugar. El menor se encontraba frente al piano, emitiendo dulce melodía junto con tierna voz, nadie podría imaginar lo que pasaría después.

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Cuando la chica volvió y vio la puerta abierta, se alarmó, pero más sorprendida quedó al entrar al cuarto donde el niño y el otro joven estaba. Sí, ambos estaban disfrutando de la música. Cualquier persona afectada por la enfermedad hubiera tomado al niño y huido con él o robado algo de la casa, pero no.

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La música había sido lo que tanto buscó por años, una manera de devolver la humanidad a la gente.

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Fue así como ahora, con la ayuda de su nueva y pequeña familia, (ella, el niño y el joven que se les unió luego), buscaron alejarse de aquel lugar de guerra.

Tomó mucho tiempo, pero se toparon después con un lago de bellos alrededores, el lugar no estaba nada mal para vivir pero seguramente la guerra no tardaría en extenderse hasta ahí. ¿Qué podrían hacer?

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Pasaron días acampando en aquel lugar, una noche, la joven empezó a escuchar extraños patrones musicales y decidió ir a explorar dentro de un bosque cercano, luego de caminar tanto se topó con una adorable vivienda.

Al entrar, se encontró con un hombre mayor, moribundo, justo en sus últimos momentos.

A pesar de intentar ayudarlo, éste se negó, diciendo que nada más podría hacerle seguir con vida. Solo le pidió una cosa, acompañarle hasta el momento de su muerte.

Y así fue, ella permaneció a su lado por horas, éste no pudo evitar contarle un poco de su vida y, después de haber conocido un poco de ella decidió confiarle algo muy importante: Magia.

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El hombre era capaz de manipular la magia mediante el canto, pero claro, con aquella edad, ya no era capaz de hacer nada. Habiendo conocido la historia e intenciones de la joven, decidió ceder aquel maravilloso poder, rogándole que construyera un mejor lugar, uno donde la gente no tuviera que pasar por guerras y materialismos.

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Y así lo hizo ella. El mago pereció y su poder le fue heredado. Al volver al lugar, con ayuda de su canto que que creó una bella ciudad sobre aquel lago, una que estaría flotando encima del agua y cuyos alrededores permanecerían ocultos para las personas afectadas por la enfermedad.

Algunas madres fueron salvadas y llevadas a la ciudad, M'zik, bautizada así por nuestra protagonista.

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Poco a poco y con la gente que fue salvada, la ciudad flotante prosperó, se dividió en ocho pequeñas ciudades o regiones, una para un género musical y dos regiones más para recreación.

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La coronaron reina, empezando así con una larga cadena de descendientes y años prósperos para M'zik, el reino donde la música y la alegría, nunca falta.

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